Un carril derecho cerrado por obras es un juego para ver cuánta gente se puede colar adelantándote por la derecha mientras tú estás en el carril izquierdo esperando a que los capullos en cuestión se metan antes de tragarse los topes naranjas.
 

Los intermitentes revelarán a los demás conductores tu próximo movimiento. Un auténtico conductor madrileño jamás los usa.